Archive for 30 abril 2010

Por más gente como él

abril 30, 2010

Menos mal que en el mundo aún queda gente como Joaquín.

Joaquín es un hombre de unos 40-45 años, alto ejecutivo de una gran empresa internacional dedicada a temas inmobiliarios.

El otro día, hace apenas una semana, un sábado, Joaquín se acercó a un supermercado de su zona a hacer algo de compra y, al ver que en la puerta había un hombre mendigando, se paró a hablar con él.

El hombre, que estaba medio ciego y tenía un ojo con bastante mala pinta, le contó que era de Praga y que había venido a España a probar suerte, pero que había ahorrado lo suficiente para volver a su país porque aquí la cosa no le estaba yendo demasiado bien. El martes tenía el vuelo.

Al preguntarle por su ojo, el checo respondió que tenía 13 dioptrías de miopía y que se le había roto un cristal de sus gafas, por lo que no podía ponérselas.

Joaquín entró en el supermercado y salió con dos bolsas llenas de patatas fritas, embutido y comida para el checo. Le deseó suerte y se marchó a su casa.

Pero Joaquín no es como las demás personas. Su encuentro con el mendigo del supermercado le hizo dar vueltas y más vueltas durante toda la noche y, al día siguiente, estudió todas las maneras posibles de conseguir comprar unas gafas para el checo.

Había sido hasta hacía poco tiempo gerente de un gran centro comercial de Madrid, por lo que llamó a la óptica del centro y preguntó si podrían hacerle unas gafas para el día siguiente. Nada. Imposible.

Tras mucho investigar (recordemos, domingo), consiguió encontrar una óptica donde le hacían unas gafas de 13 dioptrías en el plazo de un día. Las encargó, pagó alrededor de 70 euros y, dado que él el lunes trabajaba, mandó a su mujer al supermercado a entregarle las lentes al mendigo que, por cierto, está embarazadísima.

Pero, no contento con eso, el martes Joaquín se levantó con la historia aún en la cabeza. Llenó una maleta con ropa y varias cosas y enfiló María de Molina y la A-2 en dirección al aeropuerto. Recordaba de su conversación con el mendigo que era el martes cuando volaba, y miró en la página web de AENA la hora exacta para no equivocarse.

Cuando llegó al aeropuerto, se dio cuenta de que no podría pasar a la puerta de embarque sin un billete. Aunque habría sido perfectamente capaz de comprarse un billete, habló con un vigilante (o Guardia Civil, o lo que fuera) y le contó toda la historia: que estaba buscando a un mendigo, al que le iba a entregar ropa y comida, que era muy importante etc. Sin dudarlo demasiado, el vigilante le dejó pasar sin ningún problema y, una vez dentro de la zona de embarque, Joaquín tuvo la suerte de encontrarse con el checo. El pobre hombre alucinó tanto que se echó a llorar y no dejó de dar las gracias y de preguntar por qué. Por qué él había podido tener tanta suerte. La suerte de encontrarse con alguien como Joaquín.

Y que lo más fuerte sea que yo no dejo de pensar en la noche que debió pasar ese vigilante cuando cayera en la cuenta de las consecuencias que podría haber tenido lo que había hecho…

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Secretos varios

abril 27, 2010

Me encantaría trabajar en un medio de comunicación de verdad para poder dar salida a la cantidad de rumores (pero ciertos) que últimamente están llegándome por varios frentes…
Puede que si yo trabajar de verdad en un medio nadie me los contaría, pero como tengo este blog y nadie lo sabe, puede ser una buena manera de darle salida a mis ganas de gritarlo a los cuatro vientos!!

1. Raúl se va a Londres. Fuentes cercanas me han informado de que Raúl González, y sobre todo su mujer Mamen, estarían pensando en unirse al accionariado de un famoso restaurante japonés de Madrid, que piensa abrir nueva sede en Londres. El futbolista y su esposa sólo participarían del negocio en la capital británica.
Se trata del restaurante Kabuki, que posee una estrella Michelin y que tiene tres sedes en Madrid (una de ellas en el hotel Wellington).
La razón por la que la modelo y el jugador del Real Madrid estarían dispuestos a invertir dinero en esta nueva apertura es porque planean cambiar su lugar de residencia a Londres, previsiblemente porque Raúl, lejos ya de sus grandes éxitos en el club del Bernabéu, ve su futuro próximo en alguno de los clubes británicos. De momento están buscando local para Kabuki en alguno de los más prestigiosos barrios de la ciudad del Támesis.
2. Nuevo circuito en Madrid. Ha pasado por mis manos un principio de acuerdo entre varias empresas dedicadas a la organización de eventos deportivos por el cual se comprometen y hacen una declaración de intenciones para crear ( ahora sí, y después de tantos rumores falsos), un nuevo circuito de velocidad en Madrid. De momento desconozco en qué ubicación, pero parece que esta propuesta tiene visos de realidad muy fiables y que el proyecto podría estar en marcha en menos de dos años.
3. Transplante de cara completo en el Vall d´Hebron de Barcelona. Hace pocas semanas, me enteré de que en el Hospital Vall D´Hebron de Barcelona habían realizado un transplante de cara a un chico joven. Llevaban varios meses esperando y, en cuanto apareció un donante adecuado, se embarcaron en la operación, que duró más de 22 horas y que ha sido la primera operación de trasplante completo de cara del mundo.
Es difícil encontrar donante para este tipo de intervenciones, porque es necesario que la cara de donante y receptor sean de medidas aproximadas en todos los sentidos.
El caso es que esa operación fue filmada por cámaras de televisión contratadas por el mismo hospital. Este video lo utilizarán de forma interna, no para distribuirlo a medios. Además, están esperando a que el receptor se adapte y recupere, para poder decir que ha sido un éxito rotundo y no adelantarse a los acontecimientos y a lo mejor luego tener que retractarse.
El intervenido ha sido un chico joven que se disparó un rifle en la cara y llevaba varios años sin salir de su casa excepto a las 7 de la mañana, cuando no había nadie en la calle, para sacar a su perro. La familia es poco amiga de los medios y ya ha expresado su intención de mantenerse al margen de este tipo de acciones.

Crema de Zanahorias

abril 27, 2010

Nada más lejos de mi intención el usar este blog para compartir recetas de cocina, pero es que esta semana me toca hacer de ama de casa y acabo de hacer una crema de zanahorias bueníiiiiisima.

Y he pensado: ojalá encontrara recetas fáciles y sanas por ahí en vez de tener que meterme en aburridísmas webs de cocina para encontrarlas. Así que ahí va:

Primero hay que cortar 2 puerros en rodajas y ponerlos a pochar en una olla con medio dedo de aceite. Cuando estén blandos, se echan 7 zanahorias (previamente peladas y cortadas en trozos) y dos patatas (también peladas y cortadas) pequeñas. Además, un puñadito de sal, otro de pimienta blanca al gusto y una porción de caldo Maggi. Se echa a toda la mezcla un par de vasos de agua (lo justo para cubrir, pero no ahogando) y se deja hirviendo más o menos media hora.

Para saber cuándo está listo, hay que ir pinchando poco a poco la zanahoria para ver cuándo está blanda. Pero más o menos es media hora- 40 minutos. El toque final es echarle un poco antes de sacarla del fuego tres quesitos El Caserío.

Cuando se termina de hacer, hay que apartarlo del fuego y pasarlo por la minipimer.

Suerte!!

Ruido en la redacción

abril 25, 2010

Es cierto que cada vez hay más redacciones silenciosas. Entras en una y, en vez de oír conversaciones, griterío, risas…oyes el teclear de miles de dedos sobre ordenadores de última generación (o no tan última), y gente chistando para que te calles.

Las máquinas de café no son lugares de encuentro. Son el respiro perfecto para no morir del aburrimiento y donde gastar tu triste sueldo en un poco de cafeína que te ayude a no morir del sopor.

Las redacciones de hoy en día son un rollazo. Cuando yo entré en la carrera lo hice (además de por otras razones), porque había visto cientos de películas en las que un periódico era la cocina de un caso de dimensiones estratosféricas (Watergate, por ejemplo!) y quería estar allí. Formar parte de eso.

Ahora, entre que hay de todo menos cosas interesantes en ellas y que parece que el único fin del periodismo es aguantar y aguantar miles de horas con un sueldo de risa, o sin sueldo, ya no quiero eso.

Quiero escribir y contar cosas. Eso sigue igual. Pero no quiero que para poder hacer lo que me gusta tenga que renunciar a tener vida, o a poder independizarme o a pasar tiempo con quien me apetezca…

El periodismo es mucho más que todo eso. Ayer estuve en Madrid en unas charlas con Ramón Lobo, corresponsal de El País. (También estaba un francés, pero era tan poco interesante el pobre que no voy ni a mencionarle).

Ramón Lobo inspira. A mí hace ya tiempo que dejaron de impresionarme los periodistas estrella que nos traían a la Facultad para mantener viva nuestra ilusión. Ésos que contaban que habían estado en Bosnia, en Afganistán y en el meollo de todos los grandes acontecimientos del siglo XX. Y que nos dejaban a todos pasmados y con una única frase en la cabeza: “Yo quiero ser como tú de mayor”.

Ya me he caído del guindo y no me impresionan. Pero Ramón Lobo inspira porque, siendo como todos ellos, no lo es. También es un corresponsal tremendo e importante, pero dijo frases que comparto totalmente como : “Yo mientras me paguen a final de mes, me da igual” o “El periodismo ciudadano no es periodismo”.

Lo que contó ayer en el III Café Periodismo da para miles de artículos, pero me quedo con lo importante que me parece que un tío como él hable de que le importa el sueldo.

Desde que entramos en la carrera o en una redacción (en prácticas esclavas, por supuesto), nos dicen eso de “el periodismo no tiene horarios” y acatas sin opción de réplica que, como te digan que te quedas hasta las 11 de la noche, te tienes que quedar. Que como te digan “no continúes con esa historia, que perjudica a nuestros anunciantes”, te tienes que callar. Que como te digan …cualquier cosa. Tienes que asentir porque si no te miran mal.

Eso no es periodismo. Es esclavismo. Y parece que sólo si acatas que las cosas son así, eres un periodista de verdad. Un periodista de pro, de los buenos. No es así para nada. Somos humanos igual que todos y yo, igual que quiero tener una historia o sacar a la luz algo interesante, quiero tomar el aperitivo los domingos con mis amigos o cenar con mi novio el día de nuestro aniversario.

Por eso reivindico el periodismo de verdad. El periodismo con horarios. El periodismo con el horario marcado por una historia, no por un jefe retrasado.

Reivindico la vuelta de las redacciones ruidosas donde se cuecen cosas. Donde la gente entra y sale corriendo porque tiene que llegar a una cita, o porque tiene que ponerse rápido a escribir una crónica que como no pase a letra rápido se le irá de la cabeza.

Reivindico el periodismo de autor en el que lo importante no sea quién es el autor, ni su firma, sino que lo que cuente esté hecho con mimo y estilo personal. Con el mimo de dedicarle tiempo a lo que realmente importa: a escuchar historias para contarlas. Y no a mandar callar para silenciar redacciones. Hay muchas formas de tener voz aunque nos hagan estar callados.

Guantes rosas por el cáncer

abril 23, 2010

Ayer vi este video y no pude parar de llorar. Se me pone la carne de gallina cada vez que lo veo. Entre el tema que trata y la canción…

Se trata de una inciativa del Providence St. Vincent Medical Center de Portland (Oregón, USA) por la que decidieron grabar un vídeo con personal del centro llevando guantes rosas y bailando. La idea era colgarlo en internet y, si superaban una determinada cantidad de visitas, recibirían una donación de la compañía que fabrica los guantes: Medline.

El caso es que el vídeo ha tenido un éxito increíble  (y, por supuesto han superado el número de visitas que necesitaban con creces) y han generado una verdadera ola en YouTube y en todo el mundo.

Yo, personalmente, tengo mis dudas en cuanto a los efectos que este tipo de acciones tienen sobre la concienciación sobre el cáncer. Es decir, me parece fenomenal que haya gente con buenas ideas como ésta y que “pierdan su tiempo” en grabar un video para extender la idea de que el cáncer existe y que hay que hacer algo contra ello. Pero no creo que sirva para abrir los ojos a nadie. Todos sabemos que el cáncer existe. Unos más de cerca, por desgracia, que otros, pero todos sabemos que está ahí.

(Y más en épocas como ésta, en la que parece que es una plaga y el que más o el que menos, tiene un amigo o un conocido o un familiar que lo padece.)

Creo que iniciativas como ésta nos ayudan a recordarlo. A ser un poco menos egoístas y menos superficiales y a ser conscientes de que hay gente que tiene problemas reales y no tonterías.

Pero al final, la verdadera acción consiste en estar en la primera línea de batalla. En ir a un hospital de voluntario de la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) a llevar sándwiches y zumos a la gente que está en quimioterapia. O en hablar a un enfermo directamente y no decirle “Te vas a curar”, porque eso nadie lo sabe; sino decirle: “Sobrepónte. Sé más fuerte que todo eso. Busca lo bueno e intenta no pensar ni un segundo en lo malo”. En hacer esfuerzos para que si, por desgracia, uno de esos enfermos es nuestro amigo, nuestro vecino, o nuestra madre, podamos darles ratos de alegría… Ese tipo de cosas.

Pero bueno, que a mi el vídeo me encanta y toda acción es mejor que nada, así que lo recomiendo 100%.

Por cierto, la música del vídeo es genial. Se llama “Down” y es de Jay Sean.

Mi propio cristal

abril 22, 2010

Me incio en esto del bloggeo sin tener apenas idea de cómo colgar un post. Mis amigos dicen (y saben porque se lo he dicho yo misma) que soy un poco anti-tecnología y bastante contraria a casi todo que no sea “lo de siempre”. No obstante, el mundo de los blogs se me antoja perfecto para dar salida a una de mis grandes pasiones: escribir.

Lo hago poco por falta de tiempo y de costumbre, pero al crear este espacio creo que me sentiré obligada a publicar algo asiduamente, y así quizás consiga ejercitarme en el arte de contar cosas.

No sé si alguien me leerá, ni sé cómo van estas cosas, pero espero no dejarme guiar por eso, sino sólo por mi fin principal, que es escribir, escribir y escribir.

En cuanto al nombre…bueno, espero que sea como el título de mi vida. El título del libro que siempre querré escribir…

Se refiere a que en este blog daré mi propia visión sobre cada tema que esté de actualidad o que se me ocurra. Que a todo lo que se comente le daré mi propio toque, mi estilo. Haré pasar cada visión por mi propio cristal de ver.

He cogido el título de una frase que solía decir mi abuelo: “En este mundo, nada es verdad o mentira. Todo depende del cristal con que se mira”.